sábado, noviembre 18, 2017

Cosas que no hago

1. Ayer estuvo la Mónica en la oficina con 34 semanas de embarazo. Me cae bien ella y el Nico también (papá de la guagua). Puedo decir que a ambos les tengo cariño. PERO! No por eso, me siento con la libertad de tocarle la guata como me dé la gana y sin preguntar.
Cosa que no hago n1: tocarle la guata a las embarazadas.

2. Poner los codos en la mesa. Trauma infantil o como quieran llamarlo. Me carga verlo y por tanto hacerlo. Fue demasiada la insistencia (coscachos incluidos) que no lo hago casi por intuición.

3. Saludar de beso. Lo hago cuando me da la gana y no lo hago en el trabajo porque no me nace hacerlo con gente que veo a cada rato, ni por caer bien. A veces paso por mal educada o mala onda, pero está en mi naturaleza. No quiere decir nada fuera de lo común. De verdad lo hago cuando me da la gana. 

4. Hacer carreritas en la calle. Me importa una raja si alguien anda apurado. Soy la escolta de la carreta, de la micro lenta, de la retroexcavadora y del camión con acoplado. Me quedo pegada detrás porque me da miedo adelantar. Uno: porque no soy tan atrevida y de noche menos porque no veo bien  y dos: porque siempre veo que cuando quiero adelantar hay un idiota que no me va a dejar pasar. 

5. Bailar con desconocidos. Eso! Me carga el saliveo en la oreja (qué hací? Cómo te llamai? De dónde erí? - paja y baboseo). Váyase a la chucha. Mejor no me hable. 

6. Reírme de "bromas" machistas. No señor! Se me sale la mujer que llevo dentro y fuera. No aguanto ni una. Ni con mi jefe. 

7. Aguantar cafiches. 

8. Mentir. No me sale. Siempre me pillaron cuando quise hacerlo y cuando lo he intentado ni yo misma me aguanto.

8.1 Tratar de caer bien a todo el mundo. No me sale. 

9. Fingir. Que es casi lo mismo que ser educada para ser ubicada. 

10. 👆🏼con respecto a eso mismo, poner caritas para caer bien. Sinceramente, prefiero caer mal. No me importa. 

11. Ducharme después el gimnasio.

12. Lavar el auto periódicamente.

13. Planchar.

14. Bañar a la perrita muy seguido. 

Contar mis secretos 😈y publicar mi vida privada en Facebook. Por si aca, tengo pololo y no lo he contado. 

martes, octubre 17, 2017

¡Fuera Diógenes!

En algún momento catalogué las cosas como Cosas Que Alguna Vez Pueden Servir (CQAPS) y con el tiempo me fui dando cuenta que nunca sirvieron.

Tomé la decisión de eliminar de la casa todo lo que no iba a servir nunca, sin embargo aún no logro eliminar todo lo que no sirvió o no sirve (LQNS). Uno de los motivos por los que me he demorado es que tengo la esperanza permanente de lograr "reducir" estas cosas en plata. Y si bien es un poco lento, hay muebles y objetos de casa que han salido rápidamente una vez que los publico.

Este mal comportamiento, que aprendí que se llamaba Mal de Diógenes, por esos programas de acumuladores que daban en el Home&Health, tiene un cierto de grado de herencia genética o de adquisición por repetición. En la casa de mis padres existió (y sigue existiendo) una gran acumulación de CQAPS. Mi padre tiene recuerdos guardados desde que estudiaba en la Universidad (o quizás antes). Creo que jamás alguien ha visto algo de lo que guarda en esas cajas. Lo bueno es que así como yo, aunque mucho más tarde, está tomando consciencia de que hay objetos que jamás le van a volver a servir y está decidiendo botar o regalar. ¡¡POR FIN!!! (Igual no hemos logrado que deje de revisar la "basura" cuando se hace orden profundo).

En mi casa aún tengo algunas cosas que sobraron del cierre de mi negocio y si bien en un cominezo me fue bien con la "reducción", ya no hay movimiento de esas cosas y estoy pensado (sólo pensando) en botarlas a fin de año, porque ocupan mucho espacio. 

La casa es pequeña y las cosas que no cumplen ninguna función en la casa pasan a ser molestas, incluso los adornos. De a poco he ido eliminando. Dentro de estos dos últimos años he renovado mi casa y he vendido cortinas, sillones, cubiertos, estufa, horno, alfombra, ropa, manteles, canastos, cajas, sábanas, etc. Vendo muy barato a veces, pero me queda la satisfacción de recibir algo a cambio... puede ser que ésa sea mi gran tranca... dar incondicionalmente. En realidad nadie me regala nada. Por eso, no siento obligación de regalar si es que puedo obtener algo a cambio... << por si alguna vez se lo han preguntado, ésa es una de las respuestas. Eso no implica que de vez en cuando me nazca el altruismo y pueda regalar a ojos cerrados (pero no es lo más común).

Aunque sea a bajos precios, me gusta mucho vender. Publicar mis creaciones o cositas que descubrí en internet que podrían servir a otros. Esto también hace que me sienta una acumuladora, pero en productos para vender... tengo que destinar espacio en mi casa para estas cosas también, y confieso que de vez en cuando me estresa tanto desorden, aunque estén guardados y no se vean.


Hubo fines de semana completos en que me dedicaba a desordenar-ordenar. Era de nunca acabar. Pero ya me aburri de eso. Decidí dejar las cosas afuera de la casa. En cajas, bajo techo. Con eso se han liberado espacios y se ve mucho más ordenado. Si se echan a perder, filo. Estoy conciente de eso y va a ser menos doloroso eliminarlos cuando definitivamente no sirvan o decida espedirme de ellos. Con la ampliación del primer piso de mi casa, espero no seguir acumulando, sino que dejar lo justo. No sé si puedo vivir en el minimalismo puro, pero sí al menos en un orden armónico que no me estrese. Estoy tratando de seguir el método KonMari - La Magia del Orden, ordené mi ropa en los cajoness siguiendo el método, pero ya se volvió a desarmar. No estoy segura de poder deshacerme de todo LQNS de una sola vez como ella lo propone. Pero tengo la intención, aunque no sea tajante, por lo menos siento que avanzo en esa dirección. Aspiro a tener la casa ordenada como de revista, pero eso ya sería mucho pedir.


Para cerrar, les comento que si ven que publico permanentemente cosas para vender o regalar, es porque estoy en este proceso (espero que no sea eterno) de sacar de mi casa lo que nunca me sirvió, pero que sé que a otros puede prestarles utilidad. Esto incluye adornos, ropa, y chucherías varias. No vendo porquerías ni cosas en mal estado. Eso que quede claro.


No está demás decirles ¡COMPRENME ALGO! (o pasen el dato)


miércoles, mayo 24, 2017

Postergar

Hace una semana estoy leyendo el libro "Yo Antes de Ti" de Jojo Moyes. Un hombre joven queda tetrapléjico producto de un accidente. Tuvo la fortuna de haber viajado y conocido distintos lugares antes de su accidente, hacía deportes extremos, era mino y canchero, y le iba bien en la pega. Las tenía todas... Pero tiene este accidente que lo deja postrado en una silla de ruedas sin mayor movilidad que unos dedos de una mano, su cuello y cabeza. Para todas sus necesidades físicas y fisiológicas está obligado a depender de otros...

No quiero ni imaginar lo que significa vivir atrapado en un cuerpo sin poder usarlo. Ésta es una de las razones por las Will, el protagonista, no quiere seguir viviendo. Sinceramente, creo que tendría la misma postura si llegara a pasarme algo así.


Pero lo que me hace escribir este pequeño post, es un pensamiento que llevo desde hace un tiempo y es que me cansé de estar postergando todo para el futuro. Me proyecto en un futuro en una casa nueva más grande que la que tengo o ampliando la mía, me imagino viajando conociendo China o la India. A veces me dan ganas de escribir un libro, pero me trabo porque no sé sobre qué escribir. 

Había postergado las idas al gimnasio de puro floja. Confieso que aún me da lata llegar después de la pega y partir, porque hace frío y ya está oscuro, pero me he estado automotivando y al menos he cumplido... mi idea es que se haga un hábito, pero por ahora aún es una obligación mental.

Por el trabajo y la falta de plata, siempre estoy postergando lo que me gustaría hacer y estoy segura que a muchos nos pasa lo mismo. Queremos hacer un montón de cosas y esperamos los fines de semana para tener libertad para hacerlas y no falta que ocurre un evento inesperado y pum! No se puede hacer y hay que seguir postergando... Las idas al doctor hay que postergarlas. ¡Cuántas veces he postergado mi salud por el trabajo! ¡Cuántas veces no pude ir a las presentaciones de mi hija en el colegio! Y ahora, por pega, por falta de vacaciones (y plata), no he podido conocer a mis sobrinitas... Así voy postergando mis "trabajos" de costura que tanto me gustan, los cuadernos que tengo pendientes de hacer, la pintura del baño y un sinfín de cosas que no puedo hacer en lo inmediato.

Definitvamente no todo puede ser postergable. Uno, porque la vida es frágil y se acaba en cualquier momento y dos, porque la vida es ahora. Quizás cuando tenga la plata y el tiempo para hacer lo que quiero ahora, mi cuerpo no me lo permita. 

Trato dentro de mis posibilidades de hacer de todo. Me canso, obvio, y me falta tiempo para hacer más. Entre tanto qué hacer a veces me olvido de mí. Se me olvida revisarme las cejas, por poner un ejemplo. Pero me gusta estar ocupada. No me agrada estar siempre en la pega, pero es mi canal de obtener las demás cosas, por tanto no puedo quejarme tanto. Un "no puedo" como respuesta, me angustia. Creo que queriendo y teniendo las ganas, se puede lograr mucho. Soy conciente que la plata es limitante, pero la voluntad lleva más lejos de lo que uno cree. 

Mi humilde reflexión en cuanto a dar 'my best' para poder concretar los deseos en el corto o mediano plazo. 


domingo, mayo 14, 2017

Feliz Día Mamá

Una hija no imagina todos los esfuerzos y sacrificios que hace una mamá por ella, hasta que le toca ser madre.

Los réclames en la tele hablan de lo lindo que es ser mamá y te ofrecen un sinfín de regalos útiles e inútiles, para agradecerle, felicitarla y "hacerla feliz"... pero a fin de cuentas, lo que una mamá quiere es que sus hijos estén sanos, sean responsables, sean respetuosos y logren salir adelante por sus propios medios. Una mamá da todo para que sus hijos sean felices, dentro de lo es posible y lo que está a su alcance...

Pero los hijos muchas veces somos y son malagradecidos y no entienden ni entendemos lo que una mamá sufre a veces por tratar de hacerlo bien. Al decir que no, no nos llenamos de satisfacción, pero hay que mantener límites y establecer reglas, pero a los hijos les cuesta entender.

Me viene a la mente mi etapa de adolescente y posterior juventud en que tenía una actitud de mierda. Y a veces siento que estoy pagando mis culpas. El ciclo de la vida...

Todos dicen que ser madre es lo más lindo del mundo y en realidad, no estoy de acuerdo. Suena políticamente incorrecto, pero hay momentos en que te dan ganas de mandar todo a cresta. Biológicamente estamos hechas para procrear, pero nadie te enseña a ser mamá hasta que te toca serlo. Y sí, los niños son lindos, hacen cosas divertidas, es emocionante verlos dar sus primeros pasos e ir viendo cómo van alcanzando nuevas metas, una se siente especial cuando te dicen te quiero o te hacen un dibujo... pero también es súper estresante cuando se enferman, cuando gritan, cuando tienen pataletas, cuando no dejan dormir, cuando dejan todo desordenado, cuando quedas esclavizada a no poder salir, te atrofian el cuerpo durante el embarazo, cuando contestan mal, cuando nunca es suficiente con lo que les das... 

Feliz día a las mamás que además tuvimos que aprender un millón de oficios no remunerados como costurera, diseñadora de disfraces, cocinera, enfermera, payaso, esclava, chofer, cajero automático, dueña de casa, lavandera, repostera, organizadora de eventos, catadora de papillas, vieja bruja, detective, peluquera, pedicura, apoderada, proveedora, sicóloga, coach, pañuelo de lágrimas...  

Aguante a las mamás y ojalá que todos los días sean felices...

Y gracias infinitas a mi mamá por ser la superwoman que es y por todo lo que nos da.

miércoles, mayo 10, 2017

Libros que leí el 2016 (y el 2015)

Ha pasado casi medio año 2017 y tenía pendiente contarles sobre los libros que leí el 2016 y los del segundo semestre del 2015.
Esta vez, es por dos intereses principales: uno para que se motiven a leer algunos de estos libros y el segundo, porque voy a empezar a liberarme de algunos en papel y quiero venderlos en un futuro no muy lejano para desocupar mi casa... después les cuento sobre los nuevos planes (ya les había comentado en el post anterior sobre eliminar las cosas que ya no uso).

Nada más verte - Mhairi McFarlane

Lo compré porque me atrajo el título. Estaba reencontrándome recién con alguien especial y me interesó ver de qué se trataba la historia...
Lo leí sin parar durante el mes de Diciembre de 2015. Me tenía ansiosa conocer el final, sobretodo porque cuando uno cree que ya está todo dicho, paf! cambian las cosas de forma repentina.
Un libro liviano, súper romántico, con harto espacio para imaginar.
Me gustó harto.



Cómo enamorarte - Cecelia Ahner
(también autora de "Una Cita con mi Vida", que leí antes)

Un hombre joven sin ganas de vivir. Ella marcada por una situación que le tocó vivir entre la vida y la muerte de otra persona. Lo encuentra al borde de un puente a punto de lanzarse y para evitar que se suicidara le propone mostrarle lo linda que es la vida en un plazo específico.
Debe hacer todo para que él se convenza de seguir viviendo... En el transcurso de la historia, nace el amor...
Muy romántico. Para mujeres soñadoras.
Me gustó mucho.


Doctor Sueño - Stephen King

Es la secuela del libro "El Resplandor" (The Sunshine) del mismo autor. Danny se ve enfrentado a una dura realidad 30 años después de su historia en el libro anterior. 
Debe superar un gran miedo que lleva consigo. Tiene poderes telepáticos y mediante éstos, una niña en otro lugar del país, logra comunicarse con él.
Una comunidad del lado oscuro quire apoderarse de la niña...
Me encantó, es excelente cómo mantiene el suspenso.



En Busca de la Felicidad - Chris Gardner

Muchos ya han visto la película protagonizada por Will Smith. Yo no la he visto.
Es un libro muy estremecedor y lleno de valores. El autor cuenta su historia desde niño y todas las situaciones tristes a las que se vio enfrentado por vivir en un país racista, con un padrastro agresivo y borracho, una madre trabajadora y sumisa. Vive creyendo en que el sueño del millón de dólares es posible realizarlo.
Entrega un lindo mensaje. No darse por vencido ante la adversidad.






Revival - Stephen King

Regalo de mi amigo secreto la Navidad de 2015.
Confieso que al empezar a leerlo, me costó agarrar el ritmo. porque escapaba un poco a lo que estaba acostumbrada a leer de King. Tiene harta ficción y magia. 
El protagonista conoce al nuevo pastor de la iglesia de su pueblo, Charles Jacobs, quien con el pasar de los años, irá transformando sus pensamientos, su forma de ser, sus principios... todo. El final es horrendo, terrorífico y escalofriante.
No lo volvería a leer.


La Llorona - Marcela Serrano

Un libro de pocas páginas. Rápido de leer. Lenguaje simple.
Trata de una madre campesina a quien le fue arrebatada su hija en un hospital para entregarla en adopción a una familia adinerada. Una vez que descubre esto, hace todo lo que está a su alcance y más, para poder recuperarla y evitar que siga existiendo el robo de recién nacidos en los hospitales públicos.





Amor a Segunda Vista - Amanda Quick

Me encantó. Una mujer fotógrafo se ve involucrada en un caso en el que se está debe tomar fotos a algunos objetos entre los cuales se encuentra uno que nadie debe conocer. Tiene un romance fugaz con un personaje al que no vuelve a ver en harto tiempo, porque lo había dado por muerto.
Además de la historia de amor, hay una de suspenso y de un asesino difícil de descubrir.
Me gusta este tipo de libros que mantiene el suspenso hasta el final.




Phoenix - Joss Stirling 


Me atrajo parte del título, pero no tiene nada que ver con la historia.
Es un libro más pensado en adolescentes. Phoenix es una joven que vive en una comunidad y que debe obtener información privilegiada de otro grupo por medio de sus poderes. En su persecusión conoce a quien será su alma gemela, 
Es una historia linda de amor entre jóvenes, que por motivos que no les voy a contar para que lo lean, no pueden/deben estar juntos.

Para leer en verano o en vacaciones. Relajado.







IT - Sthephen King

Tiene poco más de 1500 páginas. Demoré aprox. 4 meses en leerlo. 
Es el mejor libro que he leído de Stephen King y de todos los demás.
La historia atrapa, tiene mucho detalle descripción de los lugares, vestimentas, pensamientos, emociones...
Historia de 6 niños que ven sus temores reflejados en ese personaje con cara de payaso. Se reencuentran cuando son adultos, porque ESO ha vuelta a atacar Derry.
Si quieren vean la película, pero el libro es excelente. 


Narraciones Extraordinarias - Edgar Allan Poe

Este libro es un clásico de Poe. El gallo sinceramente es un piscópata. Más que terror es como horror. El primer cuento del libro es "El gato negro". Después de leerlo anduve 3 días imaginando al famoso gato. Como soy masoquista, seguí leyendo "El pozo y el péndulo" y luego "Los crímenes de la Rue Morgue". Trae otros más que aún no he leído. Fue demiasada la cuota por esa vez.






Cinco Esquinas - Mario Vargas Llosa

Un libro más moderno. Un periodista copuchento descubre unas fotos de un famoso empresario peruano en condiciones bien condenatorias. Hay extorsión, vidas de pareja cruzadas, chantajedesde el submundo y desde las altas esferas del poder. Ocurre en el periodo de apogeo del Sendero Luminoso.

Es entretenido.







La Bestia en Casa - Jaime Collyer

Confieso que no sabía que eran varios cuentos cuando empecé a leerlo, así es que el paso del pimer cuento al siguiente fue un poco extraño, No es un super libro, pero al tener cuentos cortos, te permite ir cerrando las historias rápidamente. No lo leería de nuevo.
La bestia tiene distintas representaciones... el cuco, fantasmas internos, lucras, etc.

No sé si me falta alguno de los que leí que no haya publicado...


Este año ya he leído:



Y ahora estoy leyendo éste:







Queda harto por leer este año aún...

lunes, enero 16, 2017

Remotivada

Soy oscilante... sinusoidal.

La penúltima vez que escribí me sentía bastante mal. Tenía varias decisiones que tomar, no estaba estable en ningún aspecto de mi vida... pero afortunadamente, mi vida dio un vuelvo interesante a raíz de todas las decisiones importantes que tuve que tomar.

Punto 1. Me quedé en la pega. Ahora más tranquila, incluso contenta porque el equipo que tengo a mi lado es muy agradable. El ambiente laboral ha mejorado, según yo, y siento estabilidad. Tomé la decisión de ver el vaso medio lleno: es el trabjo que tengo y por lo que me voy dando cuenta a medida que pasa el tiempo, puedo aportar más de lo que pensaba que podía.

Punto 2. Cerré el negocio. Puse fin a 3 años de un emprendimiento que este último, no me tenía para nada motivada. Hice una tremenda venta de bodega, dediqué más de 2 semanas de diciembre (sólo después del trabajo) a desocupar la casa y sacando cuentas, pude ver algunos números alegres. Todavía me quedan cosas por vender, pero el "grueso" ya se fue... Estoy contenta por haber tomado esa gran decisión. No se imaginan la libertad que siento, de no tener que entregar mi tiempo y energías a esto.

Punto 3. Tuve que alejarme para poder volver... Tuve que estar conmigo para entender algunas cosas... Tuve que decidir.

Punto 4. He decidido eliminar todo lo que no aporta a mi vida... y me refiero a las cosas materiales. Si bien, todavía quedan COSAS QUE ALGUNA VEZ PUEDEN SERVIR, no puedo guardarlas, porque no tengo espacio para ello. He estado botando, regalando y por supuesto VENDIENDO.


Cumplí 37 años y tengo varios decretos personales. Voy por ellos.

Suelo ser oscilante, tengo altos y bajos. Por ahora voy en subida. Nada falta en mi vida y todo lo que sobra, estoy en proceso de eliminarlo.





miércoles, diciembre 07, 2016

Las vueltas de la vida

Un día estás bien, otro día no. Un día estás, nadie sabe si mañana también...

El hilito rojo sirvió, todo mejoró, todo cambió para bien. Para otras personas, que tienen la felicidad en sus manos, de repente todo se convierte en preocupación.

Nos quejamos de tonteras todo el tiempo, discutimos con el resto por cosas insignificantes.
Lo importante de la vida es estar vivo y sano. Lo demás, puede dejarse a un lado.

Da para pensar...

La vida es una sola y es sumamente frágil. La vida da muchas vueltas y en una de esas, se nos cruza de frente en el camino...

Decidí soltar... y recuperar, y volver a sentir, volver a querer, a entregar, a hacer lo que me gusta para ser feliz, a sentirme satisfecha... se puede.

Aquí estamos de nuevo juntos.

Son frases al aire, pero para mí significan mucho. Muchas energías para la recuperación... todo saldrá bien.




martes, noviembre 01, 2016

Mente fría

Trato de pensar con la mente fría, una característica que me destacó por mucho tiempo, pero ¿saben?... No sé si será la edad que me ha vuelto más sensible, pero mi mente está tibia e incluso caliente, y estoy tendiendo a pensar de forma muy emocional.

He estado pensando en mí... Yo sé que hay mucha gente que hace caso omiso a su propia persona y vive el día a día, sin analizar mucho sus actuares presentes ni en lo que hizo o dejó de hacer y menos en el futuro. 

Hablaba hace un par de días con una amiga y me recordó que siempre me había visto como Bellota de las Super Poderosas... creo que siempre me hice ver así, como la galla gruñona, mañosa, la que dice lo que piensa, la que no se deja pasar a llevar. Me acuerdo que con ella yo era la que pedía lo que sobraba en el plato para llevar, la que una vez pidió que le echaran en una botella de jugo lo que sobraba del pitcher (ordinario a cagar), la que espantaba a los jotes en la mesa del pub, la que no quería pagar el estacionamiento en la calle con la convicción de que era un espacio público, la que no soportaba que la sacara a bailar un desconocido, la que se negaba a que le pagaran la cuenta... así era yo.

Siempre he sido la que defiende los derechos de las mujeres, la que pelea por el sueldo comparándolo con los compañeros de igual experiencia. Soy esa misma galla a la que trataron de conflictiva por defender las especificaciones técnicas en una obra, la que fue catalogada de peleadora por hablar más fuerte de lo acostumbrado a una mujer, por ser seria y no dejarme engrupir con un "qué linda". Soy la galla que pelea con los seguros, que exige el vuelto en monedas de peso y que espera 10 minutos si es necesario, porque le traigan esas monedas, la que pelea por un precio mal puesto en la góndola, la que se enoja con los conductores apurados, la que llama al SERNAC...

Pero... trato de entender si es la edad, la experiencia de que hacer todo eso a veces juega en contra, de entender que toda esa choreza me ha jugado malas pasadas o simplemente de que ser así, quizás lo único que ha logrado es que me sienta cada vez más sola. Mis amigos me han reforzado en el tiempo que me quieren así y eso es lo que les gusta de mí, pero yo siento que ser tan "avispá" y menos lesa, me ha jugado en contra. 

Me las di de superwoman durante varios años, pero hoy, me siento superada. No soy capaz, emocionalmente hablando, de abarcar tantas cosas al mismo tiempo. Creo que aún puedo mascar chicle y caminar a la vez, pero ser mamá, profesional dependiente, empresaria independiente, empleadora, dueña de casa, hija, apoderada, tesorera de condominio, pareja y amiga, me superó. No puedo. En serio que no puedo. Estoy colapsada. 

¿En qué noto el colapso? Me angustio. Tengo pena. No me siento conforme. Me irrito con facilidad, pero no para enojarme, sino que me ataca la pena. Quiero tener todo y nada a la vez. Y he llorado. He llorado frente a mi jefe, frente a mi hija, frente a mis amigos, en el auto camino a la pega, frente a quien suponía era mi amor, en el supermercado, viendo tele, leyendo, en el baño... he llorado... y harto.

Ya decidí. Soltar...

Soltar...

Soltar lo que no aporta a mi tranquilidad. Y empecé a gritar. No de forma literal... pero a gritar, a soltar lo que me hace daño. No hay nada peor que guardarse el descontento, el desgano, lo que no hace feliz. Partí soltando lo que sentía con mi jefe, seguí con mi hija, y luego con mipeoresná. mantuve los dos primeros... curiosamente. Mantuve mi trabajo y mi hija me entendió. Pero mi supuesta pareja, no. Sólo se fue. Me queda la tranquilidad de que al menos pude decir lo que sentía en el momento adecuado. Estaba colapsada. Sigo así, pero menos. Voy liberando las trancas, las penas y desencantos que llevo dentro. Es una buena terapia liberar las trancas. Al menos para mí, sacarme lo que llevo dentro, me ayuda a soltar. Ya viví la experiencia del aguante, de no decir las cosas a tiempo, de evitar conflictos callando, pero ya supe que cuando la olla hierve, el problema se vuelve mayor y no hay vuelta atrás. Dicen que los capricornio tenemos paciencia, pero cuando se supera el límite, dejamos la escoba... así ha sido, y creo que así será.

Soltar para estar tranquila. Amo mi libertad. Soy libre. Lo que me apena es esta soledad permanente. Me apena dar y no recibir lo mismo a cambio. Me apena que mi tiempo se diluya y que pasen los segundos y no me sienta a gusto. Me da miedo entregar amor, porque siento que cada vez es menos lo que puedo entregar y además que la retribución no ha sido satisfactoria... Mi corazón está lleno de cicatrices que no se borran y que cuando siento que se van deshaciendo, se vuelven a formar, más gruesas, más marcadas, más dolorosas... me está empezando a costar creer en la gente. 

Añoro esos años en que era Bellota. Preferiría seguir siendo la galla pesota, la indolente, la chora, la mañosa. ¡Qué no daría por volver a ser insensible, a dejar ir todo eso que me molestaba, por volver a ser esa galla fuerte! O al menos parecerlo... nunca he sido tan así. Era tímida, sin tacto. Aprendí a abrazar, a ser cariñosa, a ser buena amiga,,, eso me lo enseñaron los años... También aprendí a ser comprensiva y empática... Aprendí a dar amor... lo que nunca he aprendido es a decidir a quién....

No logro ser mente fría. 




lunes, octubre 17, 2016

¿Cómo te lo digo?

Ya no sé cómo hacerte entender que lo hago por tu bien.

Pero la situación es siempre la misma:

- Le pongo color
- Me enojo tanto
- Siempre te reto por todo
- ¿Para qué me gritas?
- Soy exagerada

Es complicado ser mamá de una adolescente, sobretodo con tu carácter tan fuerte. 

Te cuento un poco... a ver si con esto ayudo en algo a hacer que entiendas: Yo también fui rebelde y contestadora, también me creía invencible, me creía chora. Pensaba que nunca me iba a pasar nada. Así como tú, me encerraba en mi pieza a escuchar música, a escribir en mi diario de vida o a hacer ejercicio. Tenía a mis hermanas para hablar, jugar o para pedir ayuda con las tareas... Quizás eso podría ser diferente a tu vida. No teníamos celulares, ni internet. 

Mi papá controlaba cuando llegaba a casa si es que la tele estaba caliente para comprobar si habíamos estado viendo en vez de hacer las tareas... nos daban tareas (a veces hartas) y había que buscar en revistas y diarios los recortes para poder preparar algo. Revisábamos enciclopedias y diccionarios, calcábamos los dibujos de los libros. Cuando no había Stick Fix, mi mamá nos hacía engrudo con agua, clara y harina para poder pegar las figuras en la cartulina... No podíamos descargar de internet la información. Había que esforzarse para buscarla. No siempre se podían imprimir los trabajos, así es que había que hacerlos a mano. 

Me acostaba temprano, porque estaba cansada. A veces me ponía a hablar por teléfono con alguna amiga en el teléfono que está colgado en la escalera... tenía que encerrarme en el escritorio con el cable apretado en la puerta para poder tener un poco de privacidad. Y mi papá levantaba el teléfono para saber si lo estaba ocupando y me decía a través de él que ya era tarde, que cortara y se quedaba esperando... era humillante, pero yo obedecía, aunque no quisiera. Me gustaría que tú también fueras obediente.

Me cargaba comer guatitas y las tuve que comer muchas veces obligada y tragando con jugo de naranja... no había nada más para comer. Era eso o nada. A ti jamás te he obligado a comer algo que no te guste. Porque para mí fue traumático, no quiero que pases por lo mismo.

Nos iban a dejar al colegio en las mañanas en auto, pero el Zastava se quedaba en pana y teníamos que empujarlo. Pasó muchas veces. En la mañana hacía frío. No teníamos calefactor eléctrico como tienes tú en tu pieza. El desayuno era una leche y muchas otras veces no tomamos porque andábamos siempre corriendo. Nunca nos compraron Chocapic y yo alucinaba con el comercial.

Cuando tenía tu edad, estaban de moda unos bolsos Il Gioco. Eran acolchados y la gran gracia era que tenían olor a flores. Eran caros, mi mamá no lo podía comprar... pero sabes? Compramos la tela juntas y ella me hizo uno igual. Y yo fui feliz con eso. Al menos tú no vas a pasar por eso. Siempre has tenido todo lo que has querido.

Nunca me dieron permiso para ir a pijamadas, ni quedarme a alojar en casas de amigas. Lo pasé mal con eso. Me sentía perna por no poder ir. Excluida obligadamente. No había permiso y nunca hubo. Quiero que te sientas parte del grupo. Quiero que seas feliz y que no te sientes reprimida. Por eso te doy permiso. Pero no quiero que abuses.

Después cuando más grande, no me daban permiso para ir a carretes. Así es que siempre fui perna en el colegio. No participaba de casi ningún carrete. Recién en tercero medio empecé a juntarme con amigos y muchos de los asados eran en la casa... y elegía hacerlos en la casa para poder participar más. 

Hasta aproximadamente los 15 años traté de Usted a mis papás... ¿te imaginas? El respeto era sagrado. Nunca una mala palabra. Jamás dijimos groserías en la casa. Estaba prohibido y además que no era parte del lenguaje familiar. Una vez le dije "weona" a mi hermana y mi mamá me lavó los dientes con jabón en barra. Fue espantoso, pero nunca más lo volví a hacer. Me enseñaron que debía ser y comportarme como señorita. Nos ponían reglas de cómo comer, cómo sentarnos en la mesa, no se podía almorzar en pijama, ni poner el codo en la mesa, ni sentarse a la mesa con gorro ni con el pelo mojado. Todas esas reglas eran terribles, pero teníamos que respetarlas. Porque el respeto a los papás era sagrado. Esperaría que de ti, también naciera ser respetuosa, que no respondas como si estuvieras en la vega, que trataras de analizar un poco más las cosas antes de decirlas...

Si te digo que quiero que seas responsable, es por tu bien. La responsabilidad permite que uno pueda obtener triunfos en la vida. Imagina que a mí se me olvidara pagar el agua, la luz o el dividendo... Eso no se puede hacer, porque es un deber. No puedo llegar tarde a mi trabajo, porque debo cumplir horario. No me mando sola en ese sentido. Si te pido que te acuestes temprano, es para que tu mente y tu cuerpo descansen, eso te permite estar más despierta, con buen ánimo al día siguiente y tu salud es mejor. Si te pido que te levantes temprano es porque te demoras mucho en hacer lo que te gusta: tomar desayuno, peinarte e incluso revisar tu teléfono... si te levantaras más temprano, alcanzarías a hacer todo, sin que yo te esté apurando y sin tener que pelear cada día...

Matan niñas todos los días en todas partes del mundo. Las violan, les pegan, las secuestran, les gritan en la calle, les corren mano en la micro. Está lleno de casos así en todo le mundo y pasa desde siempre. A mí también me pasó. Me manosearon en un paradero. Cuando estaba embarazada de ti, un cerdo me dijo "qué lindos sus senos"... Otra vez me agarraron el poto en la micro. A amigas les pasó que un gallo degenerado les mostró el pene por entremedio del pantalón en el asiento al lado en la micro. ¿Te acuerdas cuando me contaste del asqueroso que te miraba cuando corrías en el parque? Están en todos lados. Si te digo que no quiero que te expongas en redes sociales, no es por ponerle color ni por ser exagerada. Es porque está lleno de gallos depravados y de mente enferma buscando justamente a niñas o mujeres jóvenes que se publican gratuitamente sin pensar en que sus fotos van a ser usadas para masturbarse... y quizás para qué más.

Te escribo todo esto para que entiendas de una vez, que lo único que quiero es cuidarte y que seas feliz. ¡Cuánto habría dado por saber que no debía tener miedo a mis padres, sino que debía confiar en ellos! Pero me pasaba que si contaba las leseras que hacía o quería hacer, me retaban, porque no entendían los rollos juveniles. Quiero que confíes en mí. No te prohíbo casi nada, pero por lo mismo espero que tú me retribuyas siendo obediente y respetuosa. Eres muy cariñosa y con un corazón bueno, pero muchas veces se te olvida que debes seguir reglas y también se te olvida que vives conmigo.

Espero que de una vez por todas, lo entiendas. Así espero que sea... Te quiero y quiero lo mejor para ti.




martes, octubre 11, 2016

Pause

Estoy desmotivada.

Me gustaría desaparecer un tiempo. Desconectarme de todo, que nadie dependa de mí. Que no me busquen, que no me necesiten. Necesito escaparme. He estado siempre dando lo mejor de mí, pero ahora no quiero darlo y no lo estoy haciendo. Me aburrí. 

Hice un resumen mental de todas las preocupaciones que me persiguen últimamente y me di cuenta que son hartas... unas más importantes que otras, unas legales, otras netamente emocionales, pero las que más me complican son las que no puedo controlar y tienen que ver con la incertidumbre de desconocer el futuro. No elegí bien mi profesión, no me llena en absoluto lo que hago. Estoy completamente desmotivada. Dentro de tanto pesimismo, al menos logro entender de qué se trata todo esto.

He logrado tantas cosas, pero siento que al final no avanzo. Estoy estancada en mis emociones. Visto desde afuera, pareciera que he logrado un montón de cosas con ímpetu y perseverancia. Y claro que es así. No puedo negar que he tenido varios triunfos. Más triunfos que fracasos. Pero algo en mí, nunca está conforme. ¡Qué terrible! No logro estabilizarme. Siempre ando buscando cosas nuevas, no me acomoda vivir haciendo siempre lo mismo, no me motiva la pega, ni mi empresa.

Dejé de leer, de grabarme cantando, hasta dejé la dieta de lado. Esto me empezó a preocupar.Me di cuenta ayer.

Sé que esto es cíclico, y espero que al sacarlo de mí a través de estas palabras me ayude a sentirme mejor. Hay demasiada angustia. Me siento como un globo aerostático, debo dejar caer algunos pesos para poder flotar de mejor manera. De a poco voy sacando lo que molesta, pero justo en este momento no creo poder lograrlo. Va a tomar un poco de tiempo.

Cuando termine de eliminar las cosas que nunca sirvieron en la casa y que guardé por largo tiempo, creo que será el gran paso para seguir avanzando. Me ha costado deshacerme de las cosas, pero es reconfortante cuando logro hacerlo. Las cosas son cosas, se regalan, se venden, se pierden, se rompen, se olvidan, se hacen innecesarias cuando ya no las tienes.

Estoy cansada de tener expectativas altas para todo. Eso me pasa porque no me conformo con poco. Me aburre repetir las cosas una y otra vez y que pasen de largo... como si no hubiera dicho nada y tengo que volver a empezar. Es una espiral que se devuelve al punto de inicio, como las figuras de M.C. Escher. Rutina. Maldita rutina.

Por ahora en pausa... luego pondremos play. Nunca rewind.